El aceite de oliva es un elemento clave de la dieta mediterránea, pero a pesar de haberlo utilizado tanto, no muchas personas saben distinguir los diferentes tipos de aceite de oliva que se pueden encontrar.

Atendiendo a su sabor, su composición o su acidez, entre otras cosas, y al proceso de producción (proceso mecánico o proceso químico), podemos encontrar los siguientes tipos de aceite de oliva:

Aceite de Oliva Virgen Extra

El AOVE es el aceite de oliva con más calidad y mejor sabor. Se produce a través de procesos mecánicos, su acidez debe ser menor a 0,8º y las aceitunas que se utilizan para producirlo no pueden estar estropeadas ni caídas, sino en su punto perfecto de maduración.

Entre todos los tipos de aceite de oliva, este es el más puro y saludable, pues contiene un 100% de zumo de aceituna. Pero como no habría suficiente AOVE disponible en las almazaras como para satisfacer la gran demanda de aceite de oliva, otros tipos de aceite de oliva también son necesarios y perfectamente aptos para la alimentación.

Aceite de Oliva Virgen

El aceite de oliva virgen se extrae a través de procesos mecánicos, igual que el AOVE. Sin embargo, la aceituna que se utiliza para su producción no tiene por qué estar necesariamente en su mejor momento de maduración ni en un estado perfecto, por lo que la calidad es algo peor que la del aceite de oliva virgen extra.

Su acidez puede llegar hasta los 2º y la principal característica que lo diferencia del anterior es su sabor y olor. Sin embargo, este es uno de los tipos de aceite de oliva más utilizados en el día a día, aunque en este caso, se utiliza más para cocinar que para aliñar.

Aceite de oliva lampante

Este aceite de oliva se produce con las últimas aceitunas de la cosecha, aquellas que ya no están en tan buen estado o ya caídas del árbol. Algunas, están ya en proceso de fermentación, lo que hace que el olor y sabor de este aceite resulte desagradable, por lo que no es apto para ser utilizado en la alimentación.

Al no estar preparado para ser consumido, se lleva a refinerías para elaborar otros tipos de aceites y productos.

Aceite de oliva refinado y virgen

El aceite de oliva está formado por aceites refinados y aceites de oliva virgen o incluso virgen extra, pero la cantidad de aceite de oliva virgen suele ser solo un 10% o 15% del total, siendo el resto aceites refinados.

El aceite de orujo de oliva, al igual que este, también se mezcla con aceites refinados para su venta al consumidor final. Es uno de los más utilizados en bares y restaurantes por su precio y porque cumple con las funciones básicas del aceite de oliva a la hora de cocinar.

La acidez y otras características del aceite de oliva común se pueden modificar hasta tal punto que prácticamente no sepa ni huela a nada.

El aceite de oliva forma una parte fundamental de nuestra alimentación, por eso, es esencial saber distinguir los diferentes tipos de aceite de oliva, sus características y sus beneficios o inconvenientes. Recuerda que, aunque el aceite de oliva es famoso por ser muy saludable, no cualquier aceite de oliva cumple con esta característica, y dependiendo de la función que quieras darle, podrás elegir entre un tipo u otro.